Conferencias

 
 

Para solicitud de conferencias escribir a juan.aristizabal@loszuper.org

Recientemente muchas personas me han preguntado a qué le atribuyo haber sido escogido por el Foro Económico Mundial para presidir su último encuentro anual en Davos. Contrario a lo que muchos piensan sobre la correlación entre el éxito y la pasión –en últimas, el mensaje predominante es encuentra tu pasión–, yo creo que la clave está en dos temas muy puntuales: el propósito y la educación.

El propósito es, en realidad, estar conectado; conectado con lo que uno es –su esencia– pero sobre todo con sus talentos. Ahí entra la educación. Educación para poder reconocer nuestros talentos, pero también educación para desarrollarlos. El siglo XXI exige que los individuos desarrollen habilidades especificas como el trabajo en equipo, la creatividad y la empatía. Pero desarrollar esas habilidades exigen repensar la manera como el individuo asume el proceso educativo. Ya no basta con una actitud pasiva del estudiante en una relación maestro-educado, sino que el individuo debe ser proactivo en su búsqueda por educarse. Sólo a partir de estar conectado con sus talentos, se puede estar conectado con la búsqueda de la educación que tanto se necesita en la Cuarta Revolución Industrial.