6 de marzo de 2026
Empleo: que trabajar vuelva a significar futuro
Puntos Clave:
Realidad en Bogotá: El desempleo es del 7,7%, pero la informalidad asfixia al 34,8% de los trabajadores.
Crisis de habilidades: La IA cambiará el 44% de las competencias laborales en Colombia hacia 2030.
Propuestas Técnicas: Ley de Exportación de Servicios (IVA 0% y SIMPLE Exportador), Programa Nacional de Empleo Joven y el impulso a la Silver Economy.
Visión: Convertir el empleo en una infraestructura de estabilidad de largo plazo, no en una estadística temporal.
¿Vale la pena el esfuerzo?
Hay una pregunta que atraviesa todas las conversaciones que tengo con jóvenes, trabajadores y familias en Bogotá: ¿vale la pena el esfuerzo?. ¿Vale la pena estudiar, trabajar, reinventarse, intentar emprender, capacitarse, buscar empleo formal?.
Cuando ese esfuerzo no se traduce en estabilidad, ingresos suficientes o proyecto de vida, la confianza se erosiona. Y cuando la confianza se erosiona, el país pierde algo más profundo que crecimiento: pierde esperanza. Trabajar debe permitir construir futuro. Formarse debe abrir puertas reales. Exportar talento debe ser sencillo y competitivo.
El empleo no debe depender de ciclos o políticas cortoplacistas. Debe volver a ser una infraestructura de estabilidad de largo plazo. No solo como una estadística, ni como una promesa. Sino como una base real para construir proyecto de vida.
El diagnóstico: Una desconexión estructural en el mercado laboral
Bogotá tiene hoy una tasa de desempleo del 7,7%, la más baja desde 2007. Pero esa cifra, por sí sola, no cuenta la historia completa. La informalidad sigue en 34,8%. El 22% de la población es joven y más de 412.000 no estudian ni trabajan.
El problema del empleo en Bogotá no es sólo cuántos trabajan, sino en qué condiciones, con qué estabilidad y con qué proyección. Esto sin mencionar el aumento de contratación del Gobierno vía OPS en época electoral, que creció un 190% en 2026 frente a 2025. El empleo no debe depender de ciclos o políticas cortoplacistas; debe ser una base real para construir proyecto de vida.
La raíz del problema es estructural:
-Bases débiles: El 60% de los niños de 10 años tiene dificultades de lectura básica.
-Falta de tránsito: El 37% de los bachilleres no continúa estudios después del colegio. Conoce más sobre este diagnóstico en nuestro artículo sobre Educación e Infraestructura Económica.
-Retornos negativos: El 17% de los programas profesionales presenta una tasa de retorno negativa, afectando a cerca de 259.000 jóvenes.
A esto se suma una alarmante distorsión institucional: mientras el sector privado lucha por formalizar, la contratación del Gobierno vía OPS en época electoral creció un 190% en 2026 frente a 2025. El empleo no puede depender de ciclos políticos; debe basarse en la productividad real.
El mercado laboral en la era de la IA: el rol del SENA
La tecnología ya está transformando el empleo. Según el World Economic Forum, para 2030 se crearán 170 millones de nuevos empleos, pero las máquinas asumirán dos tercios de las tareas actuales. En Colombia, el 44% de las habilidades laborales deberán transformarse.
Frente a este reto, el SENA es determinante. No puede seguir siendo solo un proveedor de cupos; debe ser el gran articulador de habilidades del futuro: IA aplicada, análisis de datos, energías renovables, manufactura avanzada y logística. Propondré que el SENA opere con actualización curricular permanente y formación modular para que el sistema de formación no se quede atrás del ritmo del mercado.
Hoja de Ruta Técnica: Soluciones desde el Congreso
1. Programa Nacional de Empleo Joven
El empleo joven no es gasto social; es política económica.Bogotá concentra geográficamente una parte significativa de jóvenes que no estudian ni trabajan, especialmente en el Sur y Occidente de la ciudad: Suba, Kennedy, Bosa, Usme, Ciudad Bolívar y Engativá. Estas brechas no responden únicamente a falta de oferta educativa, sino a déficits en orientación, información y acompañamiento.
Impulsaré un programa articulado por ley que integre orientación socioocupacional basada en datos, formación pertinente, acompañamiento psicosocial, financiación a la formación y alianzas obligatorias con el sector productivo para prácticas, contratos de aprendizaje y vinculación formal.
La formación dual no es un experimento. Es una herramienta de productividad comprobada. Duplicar la inversión en formación puede elevar la productividad en 4%. Más del 50% de empresas obtienen balances positivos durante el periodo formativo gracias a la productividad de los aprendices. La evidencia es clara: formar bien es rentable.
El empleo joven debe convertirse en una política estructural de competitividad, no en un programa temporal.
2. Ley de Exportación de Servicios: Empleo global sin migrar
Bogotá ya exporta talento, pero lo hace con incertidumbre jurídica, trámites innecesarios y cargas tributarias que empujan a la informalidad o a facturar desde el exterior. Debemos tener una definición legal clara de qué es exportación de servicios, incluyendo servicios digitales prestados desde Colombia a no residentes, eliminando ambigüedades jurídicas.
Propongo tres pilares:
- IVA 0% automático: Para servicios digitales prestados desde Colombia a no residentes. Sin trámites previos y devoluciones ágiles, con verificación posterior. El talento no puede financiar al Estado por meses mientras espera devoluciones.
- SIMPLE Exportador: Tarifas estables y pago sobre ingresos recibidos, sin retenciones que afectan el flujo de caja.
- Simplificación cambiaria: Cuentas exportadoras digitales y conversión automática de divisas.
Exportar servicios no requiere migrar. Requiere reglas claras. Bogotá puede convertirse en un hub regional de servicios intensivos en conocimiento. Eso es empleo global desde el territorio, sin desarraigo.
3. Silver Economy: Oportunidades para toda la vida
Bogotá está envejeciendo y el empleo no puede pensarse sólo desde la juventud. El 15,2% de la población tiene 60 años o más. La edad no es un pasivo; es capital humano acumulado.
Integrar activamente a la población adulta y adulta mayor mejora productividad, reduce presión fiscal y fortalece la cohesión social. Por eso incorporaré la llamada “Silver Economy” o “oportunidades para toda la vida” como eje estratégico en el Plan Nacional de Desarrollo y destinación presupuestal, garantizando acceso real a formación continua en habilidades digitales, financieras y productivas; programas de reentrenamiento; incentivos a contratación intergeneracional; y sobretodo, control político al estricto cumplimiento de la Ley 2040 de 2020.
Una economía moderna no expulsa experiencia; la integra y la potencia. Acá el SENA, el Icetex, el sistema financiero, la academia, y las entidades territoriales y nacionales; deben jugar un rol activo en este objetivo.
Estabilidad jurídica y sectores estratégicos
No hay empleo sin inversión. Y no hay inversión sin sectores productivos activos. Debemos fortalecer los sectores que más empleo generan y más inversión extranjera directa atraen: industria, infraestructura, energía, construcción, logística, tecnología, servicios empresariales y economía creativa.
Estos sectores no solo generan puestos de trabajo directos, sino encadenamientos productivos que multiplican empleo en toda la economía.
Propongo reglas claras para proteger el empleo:
- Diálogo técnico: Las decisiones que impacten costos laborales o el salario mínimo deben pasar por el Congreso con análisis de impacto económico.
- Seguridad energética: La transición energética debe ser responsable y jurídicamente estable para sostener el empleo industrial.
Más empleos formales equivalen a mayores aportes al sistema, y enfocarlo en sectores estratégicos le trae más ingresos a la nación. Pero este objetivo de crecimiento sostenible no se decreta: se planifica con reglas claras y metas sectoriales.
Conclusión: Que el futuro vuelva a sentirse posible
El objetivo final es que el esfuerzo vuelva a traducirse en estabilidad. Trabajar debe permitir construir futuro y crear valor debe tener recompensa. Esta es la economía que propongo: una donde el empleo sea sinónimo de dignidad y donde el talento se quede en Bogotá porque aquí sí hay futuro.
¿Quieres conocer el detalle técnico de cómo financiaremos esta transición? Descarga mi Plan de Trabajo completo aquí.
Preguntas Frecuentes sobre la Propuesta de Empleo de Juan David Aristizábal
¿En qué consiste la Ley de Exportación de Servicios? Es una iniciativa para que ingenieros, diseñadores y creativos puedan vender su conocimiento al mundo desde Bogotá con IVA 0% y un régimen tributario simplificado (SIMPLE Exportador) que proteja su flujo de caja.
¿Por qué es importante invertir en emprendedores mayores de 50 años? Está comprobado que las empresas fundadas por personas mayores de 50 años tienen hasta un 70% más de probabilidad de éxito gracias a su experiencia, redes y resiliencia.
¿Cómo transformará la IA el papel del SENA? El SENA dejará de ser solo un proveedor de cupos para convertirse en el articulador de habilidades del futuro: IA aplicada, análisis de datos y energías renovables, mediante actualización curricular permanente .

